¡Je reviens chez nous - 50 años!

"Je reviens chez nous" (Regreso a casa), una de nuestras canciones más famosas, celebra este año su medio siglo. Esta fue rehecha por una pléyade de acordeonistas y de intérpretes como Georges Guétary, Les Compagnons de la Chanson y por supuesto Nana Mouskouri. El antiguo primer ministro René Lévesque ya declaró que era la canción más comprometida de Quebec. En primer lugar recordamos lo que llevó al autor a componerla y el mensaje que quería pasar. Después, cómo Nana la descubrió y hizo de esta un éxito internacional.

Jean-Pierre Ferland es uno de los cancionistas que marcaron el despertar de la cultura y de la identidad en Quebec en los años 1960. En esa época, hacia varios viajes entre Francia y Quebec. Su carrera europea estaba bien emprendada, firmó con el sello discográfico Barclay y los medios alababan su talento. En la Nochebuena de 1966, solo en París en un hotel frente a la Catedral de Notre Dame, tenía morriña de Quebec. A pesar de la nieve, preferiría estar en su casa en Sainte-Adèle con su compañera. Nostálgico, escribió la música y la letra de "Je reviens chez nous". La canción fue lanzada en febrero de 1968. En París, el álbum ganó el Gran Premio de la Academia de Charles Cros y en Montreal, el del Festival del Disco.

El autor considera su poema como una carta de amor y dice que las estaciones están al revés. Nevó en Port-au-Prince, capital de Haití, mientras que todo el año la temperatura supera los 20 º Celsius. Llueve en la ciudad de Chamonix, al pie del Mont Blanc. Y podemos cruzar a pie el Garona, uno de los ríos más importantes de Francia. Pero si hace sol en París, debe ser igual en todas partes. Suplica a su amiga de quedarse en el calor. El alejamiento le entristece y teme la soledad a su regreso. Si durante sus estancias al extranjero, no llegó a acostumbrarse a todo, es a causa de su apego a su tierra natal. Entre los instrumentos que la acompañan, se puede distinguir especialmente el violonchelo, la guitarra y las castañuelas. Los que conocen a Jean-Pierre Ferland dicen que esta canción refleja su temperamento. Él prefiere el campo a la ciudad y en el momento en que habría podido fijarse en Francia por su carrera, decidió regresar a Quebec.

Puerto Príncipe, Chamonix, el río Garonne y París.

En su apartamento en París, Nana oyó la canción en la radio. Inmediatamente, le cayeron la letra y la melodía. Entonces, pidió al letrista Hal Shaper de adaptar el texto en inglés en dos versos. El 13 de mayo de 1971, la interpretó por primera vez en su serie de televisión por la BBC. Luego, la grabó con Los Atenienses que la acompañaban a la guitarra y al bouzouki. Su próximo álbum "A place in my heart" llevaba el título. Aquí en Quebec, esta grabación pasó desapercibida. El álbum no salió pero la canción apareció en la grabación pública "British Concert" y en la recopilación "Spotlight on".

Varios años transcurrieron. En 1984, después de 22 años de ausencia, Nana hizo su retorno artístico a su país. Escuchando de nuevo la canción, redescubrió los versos que expresan muy bien su estado de ánimo después de este gran evento. Al mismo tiempo, este tema se aplica a muchos lugares en el mundo donde Nana ha ido tan a menudo que se siente como en casa. En resumen, es como si hubiera sido escrita para ella. Por esto, el año siguiente, Nana decidió incluirla de nuevo en su repertorio. La grabó primero en inglés, francés y alemán, y después en español y portugués.

En la primavera de 1986, Polygram editó un disco maxi 45 rpm promocional de esta canción en cinco idiomas. En la carátula, hay un trazado luminoso del globo terrestre. Es mencionado que durante la temporada 1985/1986, Nana grabó seis discos y fue número uno en seis países. Varios ejemplares de este disco fueron enviados a las estaciones de radio. Durante meses, CFGL-FM emitió frecuentemente una mezcla casera, incluyendo un extracto en cada idioma. Las versiones en italiano y en griego saldrán más tarde. Cada una de ellas está grabada con la misma banda sonora y dura cuatro minutos. Al igual que en la primera grabación de 1971, todavía se oye el bouzouki, lo que da un tono nostálgico de su país.

En español y en portugues, el tema se acerca más de la versión original; el hogar. En "Nuestro Hogar" y "O Nosso lar", canta: Yo deseo que regreses pronto a nuestro hogar y que llenes el vacío frío de mi soledad. En griego, "Ah, patrida" se trata del país: Ah, dulce patria, te miro de lejos y cuento las montañas, los techos y los campanarios. Mientras que en inglés, en alemán y en italiano, el campo léxico gira alrededor de la palabra corazón. En "A place in my heart" y "Mein Herz hat noch Platz für dich", se resume con: Hay un lugar en mi corazón y nadie en el mundo te quiere tanto como yo. Mientras que en "Un posto nel cuore" los versos varían un poco: Hay un lugar en el fondo de mi corazón que nadie va a descubrir, si lo deseas.

Los gerentes de Polygram la seleccionaron entre las pistas comerciales. En Inglaterra, Holanda, Francia, Alemania, Canadá, Nueva Zelanda y México, la canción salió en sencillo. Esta promoción animó las estaciones de radio para emitir la canción en prioridad y satisfizo la demanda del público.

Dado que el inglés es el idioma más extendido, "A place in my heart" se convirtió en la versión más corriente. Según el país, Inglaterra, Corea del Sur, India, Dinamarca y Holanda, las carátulas varían y varias recopilaciones llevan este título.

Durante su larga carrera, Jean-Pierre Ferland fue un compositor prolífico. Tuvo varios éxitos pero "Je reviens chez nous" queda su canción más popular. Según él, esta le llevó más de un millón de dólares. Cuando uno le pregunta si él y Nana se ven a menudo, contesta bromeando que la sigue con sus derechos de autor, tanto para sus ventas de discos que para sus actuacciones. Por supuesto, Nana y Jean-Pierre se encontraron varias veces. También cantaron a dúo en TV y en el escenario de la sala Wilfrid-Pelletier.

"Je reviens chez nous" es una de esas canciones que se adaptan a los estados de ánimo y que atravesan el tiempo. Su salida marcó el regreso de Jean-Pierre Ferland en el escenario de Montreal. También coincidió con la afirmación de la identidad quebequense. A través de los años, se volvió el emblema de su autor. Grabandola en siete idiomas, Nana hizo de esta una canción pasaporte un poco como "The white rose of Athens", un himno en el que todas las naciones del mundo pueden reconocerse.

 

Mezcla de "Je reviens chez nous" en siete idiomas (Youtube):

Il a neigé à Port-au-Prince
Il pleut encore à Chamonix
On traverse à gué la Garonne
Le ciel est plein bleu à Paris
Ami l'hiver est à l'envers
Ne t'en retourne pas dehors
Le monde est en chamaille
On gèle au Sud on sue au Nord

There' s a place in my heart
I wish that your eyes could see
And there' s no one on earth
Who loves you as much as me
If you just travel on and on
Till I don't know where
There's a place in my heart
You may never find again

Mis ojos ya no pueden ver
Si el mar es verde o es azul
Talvéz de tanto padecer
Tan larga y cruel ingratitud
Pero aquí dentro más y más
Me está gritando el corazón
Que el duro invierno acabará
Dejando paso a nuestro amor

Doch wohin du auch gehst
Mein Herz hat noch Platz für dich
Da ist niemand in deiner Welt
Der dich liebt wie ich
Und wie weit der Weg dich auch führt
Dort am Horizont
Dieses Herz hat noch Platz für dich
Wenn du wiederkommst

Il tempo delle stelle è qui
un cielo pieno di poesia.
Ti chiedo scusa ma lo so
io non so più mandarti via.
E non importa che sarà,
per quanto io camminerò,
perchè la vita è questa qua
finchè avrò fiato la vivrò.

Eu só peco que nao te demores,
que regresse já
Que preencha este vazio frio
desta solidao
Eu só peco que nao te demores,
que regresse já
E que acenda esta minha chama
que apagada está.

Thimame spitia jamila
Thimame vimata dila
Ki anthropus tis ipomonis
Aderfia isos ke yonis
Thimame dentra ke pulia
Ki afti tin proti agalia
Pu anixa yia na dejto
Athous erotes ki eyo

Fais du feu dans la cheminée
Je reviens chez nous
S'il fait du soleil à Paris
Il en fait partout